La falda del arzobispo
El Arzobispo de Pamplona nos quiere arzobispopamplonizar. Amenaza ahora con una "epidemia de homosexualidad", como si ahora todos se fueran a amariconar con eso del matrimonio homosexual. Este sujeto impresentable miente miente y miente, como siempre hacen estos católicos, hablando de problemas psicológicos, de enfermedad o desorden social... amenazando y acusando. Una vergüenza, una más. Llevamos unos meses de campaña eclesial contra las libertades.
Al imán de Fuengirola le llevaron a la carcel (al menos unos días) por decir cosas bárbaras sobre las mujeres. Al arzobispo de Pamplona, ahora, le jalean en los medios católicos (los fascistas de siempre, por cierto...).
Leo en una bitácora (
desbarradas de Akin) lo siguiente:
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El arzobispo de Pamplona y secretario de la Conferencia Episcopal, Fernando Sebastián, consideró ayer que si sigue normalizándose «eso de que da lo mismo ser blanco que negro» es posible que dentro de poco se declare «una verdadera epidemia de negros, fuente de problemas psicológicos y de frustraciones dolorosas». A su juicio, «los negros, si quieren, con ayudas bien dirigidas, pueden cambiar su situación y volver al África de donde salieron».
Aunque Sebastián entiende que «a lo mejor» está justificado que el Estado regule «algunos aspectos y algunas consecuencias» de la convivencia interracial, rechaza el «empecinamiento» de los gobernantes en equipararla con el matrimonio, «porque no lo es, a no ser que cambien la definición literaria, la figura jurídica y la identidad cultural del matrimonio».
Para Sebastián, estas tendencias, «se quiera o no», responden a «una personal mal configurada, psicológicamente mal resuelta». «Por eso, lo 'blanco' no es igual que lo 'negro', diga lo que se diga». El arzobispo aclara, no obstante, que no busca la confrontación ni menospreciar a nadie.
Lo reconozco, he cambiado un poco el texto:
Fuente: http://www.hoy.es/pg050108/prensa/noticias/Sociedad/200501/08/HOY-SOC-118.html
El arzobispo de Pamplona y secretario de la Conferencia Episcopal, Fernando Sebastián, consideró ayer que si sigue normalizándose «eso de que da lo mismo ser homo que hetero» es posible que dentro de poco se declare «una verdadera epidemia de homosexualidad, fuente de problemas psicológicos y de frustraciones dolorosas». A su juicio, «los homosexuales, si quieren, con ayudas bien dirigidas, pueden cambiar su situación».
Aunque Sebastián entiende que «a lo mejor» está justificado que el Estado regule «algunos aspectos y algunas consecuencias» de la convivencia entre homosexuales, rechaza el «empecinamiento» de los gobernantes en equipararla con el matrimonio, «porque no lo es, a no ser que cambien la definición literaria, la figura jurídica y la identidad cultural del matrimonio».
Para Sebastián, estas tendencias, «se quiera o no», responden a «una personal mal configurada, psicológicamente mal resuelta». «Por eso, lo 'homo' no es igual que lo 'hetero', diga lo que se diga». El arzobispo aclara, no obstante, que no busca la confrontación ni menospreciar a nadie.
Siceramente, deshechos los cambios me parece más o menos lo mismo, la jerarquía católica es tan homófoba como racistas fueron algunos integrantes del Ku-Klux-Klan. Y del mismo modo que nadie aceptaría hoy en día que el KKK estuviese legalizado, yo no comprendo que lo esté la ICAR.
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Ya lo comentábamos por aquí: las obispas no nos quieren.
¿No sería momento de comenzar a dar caña?
Un oso en la cueva